Se replantea lo que hasta ahora eran las variables de proyecto para un sistema de mobiliario de cocina; muebles, plano de trabajo, paneles laterales o zócalos pierden su formalidad o su presencia matérica individual para constituir piezas de formalidad nítidamente tridimensional y unitaria, todas sus caras se manifiestan iguales, los hasta ahora prismas con diferentes manifestaciones superficiales devienen en láminas matéricas de 3 mm que se aprecian flotantes entre sí y que permiten el acceso o el uso indistinto por todas sus caras. Las diferentes láminas se aproximan cuando el acceso no es necesario o se desplazan cuando es requerido.

Los materiales para desarrollar estas piezas son aluminios, hidróxidos, baquelizados de alma sólida, cristales templados o superficies cerámicas.